Violeta africana

Características de la Violeta Africana

La violeta africana es una pequeña planta de interior, existen muchas variedades distintas, cada una de ellas con flores de color y matices distintos.

La violeta africana es una planta pequeña, compacta y baja, de 15 a 20 centímetros de altura, en forma de roseta. Las hojas son redondeadas, carnosas y con surcos marcados; son lustrosas y están cubiertas por un fino vello. Generalmente son de color verde oscuro, aunque las hay variegadas.

Las flores, de dos a tres centímetros de diámetro, se abren en cinco lóbulos, y exhiben en el centro la nota de color amarillo de los estambres. Surgen en gran número en el centro de la planta formando un pequeño ramillete.

Ubicación de la Violeta Africana

Prefiere entornos muy luminosos, lo que les ayuda a que la floración sea continuada a lo largo del año.

Riego

Los riegos se realizarán siempre desde abajo, dejándola en un plato con agua durante unas pocas horas, y luego retirando el exceso de agua. Es importante que ni las flores ni las hojas reciban esa humedad o riego porque pueden dañarlas o atraer insectos.

Plagas y enfermedades

Pueden afectarla la araña roja, los trips y la cochinilla cerosa y algodonosa.

Cuidados

El mayor enemigo de la violeta africana es el exceso de agua que activa un moho gris que pudre las hojas.

Hay que abonarla periódicamente. El abono provocará que las nuevas hojas sean del tamaño óptimo e inducirá a una continuada y prolongada floración.

 

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