Verónica

Características de la veronica

La verónica es un pequeño arbusto de hoja perenne y con una gran floración en diferentes tonos. Puede florecer a principios de verano o a principios de otoño. Tiene unas flores muy llamativas y llenas de color y se pueden encontrar en colores como el rosa, el rojo, el violeta o el blanco, las hojas son de color verde o verde-amarillento de color pequeño y puede llegar a alcanzar hasta el metro de altura.

Se suelen cultivar en borduras, arriates, rocallas, incluso formando setos libres bajos y macizos arbustivos.

Ubicación de la veronica

En climas húmedos o templados como en el norte de la península Ibérica, la verónica puede plantarse a pleno sol, pero en zonas más cálidas o secas la planta preferirá una ubicación de semisombra en exterior, o un interior muy luminoso.

Riego

El riego de esta planta debe ser moderado, procurando mantener cierto nivel de humedad en el sustrato y siempre sin excederse, ya que tolera bien las sequías pero no así los encharcamientos.

Plagas y enfermedades

No es una planta propensa a sufrir plagas, pero la excesiva humedad sí puede provocar la aparición de hongos como mildiu o oídio.

Cuidados

Además de la poda de mantenimiento que retire las partes marchitas o en mal estado de la planta, se recomienda pinzar las flores recién marchitadas, lo que estimulará una floración más abundante. Las matas se pueden recortar ligeramente una vez que hayan dejado de dar flor para mantener la forma y eliminar las flores secas que queden.

Conviene acolchar la superficie del suelo con corteza de pino o compost para conservar la humedad y proteger las raíces del frío.

Abonar quincenalmente hasta entrado el verano.

 

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