Rosal

Rosal

El rosal es una de las plantas más comunes en casas y jardines, son a la vez una de las flores favoritas a la hora de hacer ramos para regalar por su gran belleza, colorido y delicado perfume.

El rosal es un arbusto que florece principalmente en primavera y verano y sus flores pueden continuar luciendo hasta mediados de otoño si el clima es suave.

Ubicación de los rosales

A la hora de cuidar un rosal correctamente, será fundamental que tengan luz solar al menos 6 horas al día, incluso a las rosas que prefieren la sombra les hace bien la exposición directa al sol de 4 a 6 horas por día.

Riego

Es importante que cuente con un riego regular, abundante y en profundidad, es importante elegir correctamente el momento del riego concentrándolo en las primeras horas del día o en las últimas de la tarde. Es necesario que el suelo tenga un buen drenaje de agua para evitar la acumulación del agua.

Plagas y enfermedades

También será necesario tomar medidas preventivas para las plagas que pueden afectar a nuestras rosas o a la planta por completo, como la larva mosquito, escarabajos, pulgones, caracoles, orugas, y babosas.

Cuidados

Las rosas marchitas que hayan quedado en el rosal deben ser eliminadas, para que le dejen espacio a nuevas rosas. De este modo, hay que  retirarlas cuando se vea que se están secando y así crezcan rosas más fuertes.

Otro de los cuidados principales que necesitan los rosales es una correcta poda, que hará que florezca más y tenga mejor salud. Debe podarse el rosal en pleno invierno, cuando la planta se encuentra adormecida, siendo el mes de febrero o marzo la fecha límite para realizarla.

Aunque lo ideal para los rosales es suministrar este abono durante los meses de primavera, gracias al abono, la planta tendrá un suplemento de nutrientes para florecer de manera continua.

 

 

La Mazeta. Tu Floristería en Zaragoza.