Malva del Cabo

Características de la Malva del cabo

La Malva del cabo es un arbusto espeso con tallos peludos y hojas. Las hojas son siempre verdes, de 2 a 3 cm de largo, de color verde oscuro, de forma triangular a ovalada, con 3 a 5 lóbulos bastante estrechos y dentados. Son soportados por tallos delgados y peludos. Las flores son de 2 a 3 cm de diámetro, rojo púrpura, veteadas con rojo más oscuro. Aparecen solitarios o agrupados en unos pocos ejemplares. Estas flores de sección estrecha tienen 5 pétalos y muchos estambres centrales, recuerdan a las flores del hibisco. Florecen desde mediados de primavera hasta mediados del otoño.

Se suelen utilizar en macetas y jardineras para terrazas y patios soleados y para formar grupos en el jardín o en borduras. Son aptas para jardines costeros.

Ubicación de la Malva del cabo

La Malva del Cabo necesita una exposición de pleno sol pero en climas calurosos como el mediterráneo puede estar en semisombra.

Riego

Aunque tolera la sequía, agradece en verano los riegos regulares y moderados, esperando a que la tierra se seque bien entre aportes de agua. Es recomendable ir distanciando los riegos en otoño a medida que las temperaturas bajen.

Plagas y enfermedades

No suele sufrir plagas y enfermedades. Aunque es sensible al exceso de humedad que podría ser atacada por la roya si nos excedemos en el riego.

Cuidados

Para que las matas jóvenes desarrollen una forma compacta y redondeada conviene podar ligeramente los extremos de los brotes nuevos.

En época de crecimiento y floración, durante la primavera y el verano es aconsejable abonar las plantas una o dos veces al mes.

Aguanta algo el frio, pero no el frio intenso ni las heladas, si la cultivamos en climas con inviernos muy fríos, habrá que proteger las plantas en invernaderos, o en interior lejos de fuente de calefacción.

 

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