Dalia

Características de la Dalia

Las Dalias son plantas bulbosas que pueden ser cultivadas tanto en interior como en exterior. Alcanzan alturas de hasta un metro, pero las especies más pequeñas tienen unos 30 centímetros de altura.  Las flores son muy grandes, de colores intensos y muy vistosos y en una gran cantidad de tonos.

Ubicación de la Dalia

Las dalias requieren de bastante luz, sobre todo si queremos que las flores sean llamativas. Colocarlas en un punto del jardín donde reciba mucha luz, o junto a una ventana o punto de iluminación si se tienen en interior. Solo si el sol es muy intenso se deberán ubicar estas flores en zonas de semisombra o, al menos, donde estén a cubierto de las horas de influjo más intenso y peligroso, que son habitualmente las de mediodía.

Riego

Regar siempre sobre la tierra, procurando no mojar sus hojas ni sus flores para evitar problemas con los excesos de humedad. Regar frecuentemente en las temporadas calurosas, pero los bulbos no toleran los encharcamientos ni los excesos de humedad, por lo que es mejor regar más a menudo pero en menor cantidad para evitar encharcar.

Plagas y enfermedades

Estas plantas no son especialmente susceptibles a sufrir el ataque de ninguna plaga o enfermedad. Como mucho, es posible que caracoles y babosas.

Cuidados

Abonar cada invierno, y hacer un pequeño aporte una vez al mes en los meses cálidos.

Para que crezcan sanas y fuertes, cortar las más viejas al inicio del tallo. De este modo, favorecerás el crecimiento y desarrollo de las flores más jóvenes.

Retira las hojas cuando empiezan a secarse, así la dalia crecerá con más fuerza.

 

La Mazeta. Tu Floristería en Zaragoza.