Cuidar los rosales

Cuidar los rosales

Los rosales crean unas flores hermosas, pero que de vez en cuando nos pueden dar algún problema, pueden atraer plagas de insectos o enfermedades.

A la hora de cuidar los rosales correctamente, será fundamental que tengan luz solar al menos 6 horas al día.

Es necesario que el suelo tenga un buen drenaje de agua para evitar la acumulación del agua.

Las rosas marchitas que hayan quedado en el rosal deben ser eliminadas, para que le dejen espacio a nuevas rosas, deberás retirarlas cuando veas que se están secando y así crezcan rosas más fuertes.

Uno de los cuidados principales que necesitan los rosales es una correcta poda, que hará que florezca más y tenga mejor salud. Debe podarse el rosal en pleno invierno, cuando la planta se encuentra adormecida, siendo el mes de febrero o marzo la fecha límite para realizarla.

También será necesario tomar medidas preventivas para las plagas que pueden afectar a nuestras rosas o a la planta por completo. Pulgón y escarabajos son los insectos que pueden afectar a nuestro rosal.

Es necesario vigilar las pautas de riego. Deben ser las correctas para suministrarle a la planta la humedad que necesita, sin encharcar la tierra ni dejarla húmeda mucho tiempo, ya que esto favorece la aparición de hongos como el oídio. Dado que las raíces de los rosales son muy profundas, es necesario proporcionarles una buena cantidad de agua que llegue hasta ellas, y no contentarnos con un riego superficial. Mejor regar a primera hora de la mañana.

Es conveniente aportarles algunos nutrientes extra, especialmente durante la época de floración.

En invierno, una buena solución es el acolchado, si el clima es extremo y hay gran riesgo de heladas. En verano, el acolchado ayuda a mantener el suelo a una temperatura constante.

 

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