Clematis cirrhosa 

Características de la Clematis cirrhosa

La Clematis cirrhosa es una especie de Clematis se encuentra por toda la región mediterránea, es una trepadora hojas pecioladas de formas muy variadas. Florece durante un par de meses aproximadamente entre enero y febrero se llena de flores acampanadas y olor a miel. Tienen un largo peciolo y son de color crema con tintes rosados en el interior. Los frutos tienen un aspecto plumoso y mantienen el atractivo de la planta cuando ha pasado la floración.

La planta se adhiere mediante zarcillos a muros, verjas o cualquier soporte que encuentren cerca.

La Clematis cirrhosa es bastante resistente al frío pudiendo soportar los -10ºC.

Ubicación de la Clematis cirrhosa

Se deben cultivar en lugares resguardados del viento a Pleno sol o semisombra.

Riego

Como a esta planta le gusta la humedad, deberemos regar lo necesario para evitar que la tierra se seque por completo. Sin embargo, hay que evitar el exceso de agua y los encharcamientos, ya que las raíces podrían pudrirse.

Plagas y enfermedades

Puede ser atacada por pulgones, orugas, caracoles y babosas que dañan el crecimiento de los brotes jóvenes. Las tijeretas estropean las flores. En cuanto a enfermedades no hay ninguna que puede ser de peligrosidad.

Cuidados

La poda debe realizarse después de florecer para permitir que el nuevo crecimiento se produzca, es necesario quitar los tallos muertos o dañados y cortar los brotes que han superado el espacio.

A mediados del verano tienen un período de inactividad natural también toman una apariencia lánguida, como si estuvieran cansadas, y en condiciones de calor extremo, puede perder bastantes hojas. No hay que regarlas demasiado durante este periodo,

Se deben fertilizar dos o tres veces a intervalos quincenales, para  ayudarles a producir hojas nuevas y florecer mejor más adelante.

 

La Mazeta. Tu Floristería en Zaragoza.