Bambú de la suerte

Bambú de la suerte

El bambú de la suerte en realidad no tiene nada que ver con los verdaderos bambús, sino con las dracenas pues se trata de brotes forzados de esta planta. Son ideales para la decoración de ambientes modernos.

Ubicación del bambú de la suerte

No necesita grandes dosis de luz, ya que el exceso hará que las hojas amarilleen y puede llegar a matar a la planta.  Hay que evitar colocarlas cerca de fuentes de calor o frío, como la calefacción o el aire acondicionado.

Riego

Los bambús de la suerte son plantas acuáticas y prefieren el agua filtrada o el agua de lluvia, hay que asegurarse de que las raíces están completamente sumergidas.  Eso sí, es necesario que los brotes crezcan por encima de la superficie del agua o si no se pudrirá. El agua, es recomendable renovarla de forma regular, ya que si esta está contaminada la planta podría enfermar. Hay que Hacerlo una vez a la semana en verano y con menos frecuencia en invierno. Cuando se cambie el agua, hay que aprovechar para limpiar el recipiente con abundante agua y jabón. Si se tiene en tierra, hay que tener cuidado con los encharcamientos, ya que podrían provocar la pudrición de las raíces. Hay que Regarlo cuando se vea que la capa superior del sustrato está seco o semiseco.

Plagas y enfermedades

El bambú de la suerte es una planta bastante resistente por lo que no tiene demasiados problemas con las plagas y las enfermedades.

Cuidados

Hay que podar la planta si ha crecido mucho. Corta los retoños, con unas tijeras de podar limpias  a 2 o 3 cm del tallo principal y volverán a brotar, así como nuevos brotes. Si el tallo ha crecido mucho, también se puede cortar. Nuevas ramas brotarán por debajo del tallo. El tallo que se ha cortado puede dar también un nuevo bambú de la suerte. Hay que ponerlo en agua y cuando tenga raíces, plantarlo en una maceta.

Hay que aplicar unas gotas de fertilizante para plantas acuáticas.

 

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