Hibisco de coral

El hibisco de coral  llamado asi debido a los tonos anaranjados y rojizos que posee, siendo una de las plantas más bellas de exterior. Destaca por la forma original de sus flores creando delicadas espirales .

Sus hojas no difieren mucho de las de otros hibiscus, principalmente de las del Hibiscus rosa-sinensis con las que tienen gran similitud.

Presenta una ramificación muy abierta, de varas delgadas y con tendencia a arquearse; cuando está florecido es muy vistoso y es por eso que se lo emplea cada vez más como especie ornamental en los jardines.

Se cultiva mejor en ambientes cálidos aunque puede llegar a alcanzar un buen crecimiento en climas semi-templados, siempre hay que disponerla en emplazamientos que coincidan con un sector soleado.

Puede alcanzar una altura máxima de tres metros y es ideal para plantarla tanto en tierra como en maceta.

Las grandes flores del hibisco de coral son solitarias y cuelgan de un largo pedicelo;  Poseen cinco pétalos de bordes rizados con profundas entradas y recurvados hacia atrás, de entre ellos asoma una prolongada vara estaminal; si quitamos las que se van secando aseguramos una nueva floración y podemos mantener el arbusto así todo el año.

No le agradan las bajas temperaturas ni los encharcamientos del terreno, pero sí precisa de bastante riego en las épocas de mucho calor.

Admite las podas intensas y además le son necesarias, si no su aspecto es bastante desaliñado. Es muy resistente a plagas y enfermedades.

 

 

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