Ficus ginseng

El ficus ginseng es un tipo de planta bonsai, caracterizado por poseer hojas pequeñas, redondeadas y de color verde oscuro, y por tender a ramificar mucho.

En realidad, estas plantas son cultivadas en tierra directamente, potenciando un enraizamiento y formación de tronco de base retorcido, para luego trasplantarlas tras una severa poda, dejando exclusivamente la parte de las raíces y la base del tronco.

Del punto  de donde se ha cortado el tallo original aparecen nuevos brotes que van ramificando hasta obtener el aspecto de bonsái deseado.

El ficus ginseng requiere zonas de cultivo con mucha iluminación, aunque conviene evitar la exposición directa a los rayos del sol. Necesita temperaturas altas para sobrevivir, especialmente en invierno.

El ambiente debe ser húmedo debiendo realizar un riego regular en verano y escaso en invierno, se debe dejar siempre que el sustrato se seque antes de aportar más agua.

Se recomienda abonar una o dos veces al mes desde la entrada de la primavera hasta mediados de otoño. Hay que podar y pinzar los brotes para potenciar la densidad de mata.

Las plagas y enfermedades del ficus ginseng son la mosca blanca y diversos tipos de chupadores de savia, conviene vigilar el envés de las hojas y sus axilas, a fin de erradicarlos antes de que se conviertan en plaga.

 

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